El mercado de la marihuana
En un primer momento las autoridades dijeron que el Estado fijaría un límite de venta mensual de marihuana por usuario. Luego se afirmó desde el Gobierno que se estudiaría la posibilidad de no poner este tope para evitar un inminente mercado paralelo.
Acerca del precio, el ministro de Defensa , Eleuterio Fernández Huidobro sostuvo que al eliminarse los intermediarios el porro sería “regalado”. Por otra parte el secretario general de la Junta de Drogas, Julio Calzada, dijo que la legalización de la venta constituye una medida sanitaria por lo que el Estado no pretende obtener ganancias. Además el precio incluiría impuestos.
Según la Junta Nacional de drogas existen unos 90.000 consumidores frecuentes en Uruguay, y suponiendo que cada uno fume 1 cigarrillo diariamente, estaríamos hablando de casi 33 millones de porros al año y 500 millones de pesos según el precio actual en el "mercado negro" (en promedio 500 pesos los 25 gramos).
Según datos de la Oficina de Drogas y Crimen Organizado de las Naciones Unidas (UNODC por sus cifras en inglés), el mercado global de drogas ilícitas factura más de 300 billones de dólares por año.
¿Cuál es el producto estrella de este mercado? La Marihuana, que factura 141.8 billones de dólares anualmente, según una investigación realizada por la organización Havocscope.
Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito , la marihuana es la droga más consumida en el mundo, estiman entre 119 millones y 224 millones de usuarios en todo el globo.
En Uruguay también se trata de la droga de más uso, luego de las
legales. El 20% de las personas de 15 a 65 años ha consumido marihuana alguna vez en su vida, y según los censos realizados en nuestro país la tendencia es creciente.
La edad promedio de inicio del consumo de la sustancia en cuestión es 18 años, no habiendo diferencias de uso entre los residentes capitalinos y los del interior del país.
No todo es incertidumbreEn algunas cuestiones hay consenso por parte de las autoridades: no se va a permitir la venta a extranjeros, la comercialización no será abierta y el Estado sólo tendrá la función de controlar, no de cultivar, comercializar o distribuir la marihuana.