Durante el año 2002, las médicas internistas María José Montes e Irene Retamoso, se interesaron por el tratamiento de los pacientes con dolor. Comenzaron entonces a transitar un camino de aprendizaje en un área de la medicina de alguna forma olvidada, si tenemos en cuenta que hasta hace poco no se incluía el estudio del dolor en la formación curricular de los médicos y solo se lo vinculaba a su tratamiento con unas pocas especialidades específicas. Este camino conduj a la formación de la Policlínica Interdisciplinaria del Dolor.
La incorporación de otras especialidades médicas y quirúrgicas aportaron visiones diferentes en el tratamiento del paciente con dolor, y llevaron a la conformación de un grupo de trabajo docente asistencial consolidado en el 2010 con la creación de la Unidad Interdisciplinaria de Dolor (UN.I.DO).
Este equipo ha recorrido años de trabajo en común, con aprendizajes, satisfacciones y frustraciones, que lo han fortalecido humana y tecnicamente, unido afectivamente y por sobre todas las cosas, enseñado que el mejor camino para el tratamiento de los pacientes con dolor es sostener una visión integradora desde el trabajo en equipo.