Realidad Virtual y Metaverso 

Realidad Virtual y Metaverso 

Desde que Mark Zuckerberg anunció la apuesta estratégica de su red social por el Metaverso, incluyendo el cambio de nombre de Facebook por Meta, el concepto se ha extendido como un virus, y empresas grandes y pequeñas están tramando cómo subirse al carro que promete ser la próxima gran plataforma de comunicación a escala de la World Wide Web. Algunos incluso dicen que el Metaverso supondrá el fin de Internet tal y como lo conocemos. Palabras mayores, pero ten por seguro que aún estamos muy, muy lejos de eso. Si alguna vez llegamos allí…

El anuncio de Zuckerberg fue recibido con curiosidad y escepticismo, lo que llevó a la pregunta obvia: ¿Qué es exactamente el Metaverso? Suena como una tecnología similar a la realidad virtual, y ciertamente implica la realidad virtual, pero no es lo mismo.

¿Qué es el Metaverso?

La idea no es nueva, aunque sea relativamente reciente. El término se utilizó por primera vez en la novela Snow Crash, publicada por Neal Stephenson en 1992. Título de ciencia ficción que se convirtió en la novela ciberpunk más vendida de la década de 1990, no rehuyó la filosofía, el humor, la acción y los conceptos matemáticos/científicos en torno a las nuevas tecnologías, incluyendo la mención del término avatar como semejanza de una persona en Internet, además de diversos elementos referenciales del género.

La trama principal gira en torno a un extraño virus informático que se propaga como un pseudo-narcótico que priva a sus víctimas de la capacidad de pensar de forma creativa o independiente (¿te suena?) y que es capaz de actuar tanto en el mundo real como en el virtual, al que Stephenson se refiere inicialmente como el Metaverso. Imagina un Snow Crash en manos de Zuckerberg….

En la novela, el metaverso es un espacio virtual compartido que utiliza la realidad virtual, la realidad aumentada, los avatares e Internet. La idea propuesta por Facebook y otras grandes empresas tecnológicas es muy similar, aunque con ciertas diferencias y énfasis. Por ejemplo, Microsoft está pensando principalmente en que las empresas puedan acceder a espacios de trabajo inmersivos preconstruidos (o crear los suyos propios) desde cualquier dispositivo, en un mundo digital persistente que está conectado al mundo físico.

Aunque hemos visto todo esto en decenas de novelas y películas de ciencia ficción, Second Life es lo que más se acerca al metaverso. Una red social lanzada en junio de 2003 como un mundo virtual con programación abierta, en el que los usuarios tienen derechos de propiedad intelectual sobre una parte del mundo y obtienen beneficios en moneda virtual y real.

Después de mucho bombo y platillo inicial, el uso de Second Life se redujo al mínimo, pero su concepto no pasó desapercibido en el desarrollo de nuevos mundos virtuales que pretenden ser «revolucionarios».

El metaverso frente a la realidad virtual

Hay similitudes que no se pueden pasar por alto, pero también diferencias. El primer punto, y el más destacable, es que la realidad virtual está bien definida y puede ser entendida por cualquier usuario, mientras que el metaverso no está definido, de hecho no lo está en absoluto. Vemos algunas diferencias comparables que nos permiten avanzar en estos mundos.

Descripciones vagas

Según Meta, el Metaverso es «una Internet encarnada en la que no sólo se ve el contenido, sino que se está en él». Un reciente anuncio de Microsoft lo describe como «un mundo digital persistente habitado por gemelos digitales de personas, lugares y cosas».

El metaverso no pertenece a Facebook

Aunque Mark Zuckerberg quiere ser el «rey» del metaverso, ha cambiado el nombre de la red social por algo cercano a su propio nombre y está invirtiendo al máximo utilizando desarrollos anteriores como Facebook Horizon, la realización de un proyecto tan ambicioso será tarea de muchos e implicará a toda la industria. Lo hemos visto en la realidad virtual. Como propietario de Oculus, Facebook juega un papel importante en su desarrollo, pero al mismo tiempo es solo un actor en una industria enorme. Y no el más grande.

El Metaverso será mucho más grande que la RV

Otra diferencia radica en su tamaño. Mientras que los mundos virtuales existentes tienen un tamaño limitado, el Metaverso parece permitir el acceso a todo Internet. Esa es la idea. Se espera que los usuarios se identifiquen con avatares personales que interactúen entre sí en lugares virtuales y puedan también comprar o construir objetos y entornos virtuales como los NFT.

El acceso al metaverso no será sólo a través de la RV

El acceso al metaverso no se limitará en absoluto a los auriculares de RV. Por ejemplo, se pueden utilizar dispositivos de realidad aumentada que, además de acceder a estos mundos virtuales, permiten proyectarlos en el mundo real.

El metaverso, ¿más exitoso que la realidad virtual?

Aunque la RV fue anunciada como una gran revolución, hasta ahora ha sido un fiasco. Las previsiones de ventas que hacían las consultoras hace cinco años parecen hoy un disparate. Sólo Oculus, HTC y Sony han vendido dispositivos con éxito, y en números muy limitados. El cierre por parte de Google de la plataforma DayDream VR ya fue un aviso, y el hecho de que una empresa como Apple, que vende todo lo que comercializa por millones, no haya entrado en este sector da una idea de la situación. ¿Terminará el metaverso de la misma manera?